Toma esta mezcla de jengibre y cúrcuma antes de acostarte para limpiar tu hígado y nunca más te despertarás cansado.

 

Leche de coco:  Rica en vitamina B y ácidos grasos que regulan el azúcar en la sangre, la leche de coco alivia el dolor articular. ¡Además, es una excelente ayuda para bajar de peso!

Aceite de coco:  Rico en ácidos grasos saturados,  el aceite de coco  es un excelente agente curativo y un potente antiinflamatorio. Además, fortalece el sistema inmunológico, favorece la digestión, hidrata la piel y ayuda a prevenir enfermedades del hígado y los riñones.

Pimienta negra:  Esta  especia  favorece la absorción de la cúrcuma. Además, alivia los síntomas del resfriado, ayuda a la digestión y combate la anemia.

¡Fácil, rápido y eficaz, este remedio de cúrcuma hará maravillas por tu metabolismo!

Advertencia

 

No se recomienda el consumo de cúrcuma a personas que toman anticoagulantes ni a quienes se han sometido a una cirugía, ya que esta especia es un anticoagulante natural. Las personas con enfermedades de la vesícula biliar no deben consumir cúrcuma. En dosis altas, puede causar sequedad bucal, hinchazón y posiblemente acidez estomacal.

En caso de sobredosis, el jengibre puede causar acidez estomacal, hinchazón abdominal, náuseas, diarrea y sangrado menstrual abundante. Tampoco se recomienda para personas débiles, con trastornos sanguíneos o embarazadas.

La leche de coco tiene un alto contenido en grasas saturadas, por lo que es mejor limitar su consumo.

La pimienta negra irrita las membranas mucosas, por lo que no se recomienda en casos de gastritis, úlceras o hemorroides.