Estrés: Si acaba de comprar una planta herbácea o ha cambiado drásticamente su entorno, podría verse afectada. En estos casos, se trata de un proceso natural; tras unos días de adaptación, la planta se recuperará sola.
Agua: Al regar una planta herbácea, es importante encontrar el equilibrio adecuado. Demasiada o muy poca agua puede ser perjudicial para su salud. Por ello, es importante elegir un suelo bien drenado y regar solo cuando note que está completamente seco.
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