A veces no necesitamos más ruido. Necesitamos silencio… y fe.

A veces no necesitamos más ruido.
Necesitamos silencio… y fe.

Leer una oración en silencio puede parecer algo pequeño. Pero cuando la haces con intención, tu corazón se alinea con Dios. No es repetición vacía. Es confianza declarada.

Que Dios bendiga tu vida.
Tu salud cuando el cuerpo se cansa.
Tu corazón cuando se siente cargado.
Tu hogar y tu familia cuando enfrentan luchas.
Tu trabajo y tus finanzas cuando hay incertidumbre.

 

 continúa en la página siguiente