¿Cómo se retira la “vena” del camarón?
Retirar la vena del camarón no es complicado, y puedes hacerlo con herramientas básicas que seguramente ya tienes en casa:
– Realiza un corte superficial a lo largo del lomo con un cuchillo pequeño y afilado.
– Localiza la vena oscura que está justo debajo de la superficie.
– Extrae con la punta del cuchillo, un palillo o una pinza y deslízala hacia afuera con cuidado.
– Enjuaga bajo agua fría para eliminar cualquier resto.
También puedes usar un palillo o hilo dental para enganchar la vena y sacarla sin abrir demasiado el camarón, lo que ayuda a que mantenga su forma.
¿Qué ocurre si no la quitas?
Si decides dejar la vena no te hará daño si el camarón está bien cocido, si puedes notar textura arenosa o sabor más fuerte en algunas piezas grandes.
En camarones pequeños a veces ni se ve ni se nota al comer, otro “cordón” que no debes confundir. Además del tracto digestivo en el lomo, el camarón también tiene otro conducto en su parte inferior. Este es el cordón nervioso o “nervio”, que es muy fino, claro y no requiere ser retirado, ya que no afecta la textura ni el sabor.
La famosa “vena” del camarón no es una vena real, sino el intestino del animal. Aunque no es peligroso consumirla si el camarón está fresco y bien cocido, retirarla mejora significativamente la experiencia culinaria en términos de sabor, textura y presentación.