La alternativa tranquilizadora: infusiones ligeras, como el té verde suave o el té de canela, se pueden incorporar fácilmente a tu rutina diaria sin alterar tus ritmos habituales.
Si tienes un corazón que ya está sometido a mucho estrés:
Consumido en grandes cantidades, el jengibre puede resultar demasiado estimulante para personas cuyo sistema cardiovascular requiere atención especial. La alternativa suave: Los alimentos ricos en grasas saludables, como los frutos secos o el pescado azul, se integran de forma natural en una rutina cardiosaludable, sin causar sobreestimulación.
Durante el embarazo, especialmente hacia el final:
El jengibre se menciona a menudo para aliviar el malestar al principio del embarazo. Sin embargo, a medida que se acerca la fecha de parto, es preferible una dosis absolutamente suave. Como precaución, es mejor evitar ingredientes demasiado fuertes.
La alternativa reconfortante: El agua tibia con limón o el té de menta proporcionan un alivio refrescante sin resultar abrumadores.
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