Coloca en un recipiente pequeño la clara de huevo y bátela suavemente hasta que empiece a espumar.
Agregue las dos cucharadas de aceite de coco y mézclalo bien.
Agregue la miel y mezcle hasta que todos los ingredientes se integren en una crema homogénea.
Incorpora las gotas de jugo de limón y, si lo deseas, el contenido de una cápsula de vitamina E.
Revuelve nuevamente hasta obtener una textura cremosa y ligera.
Modo de uso:
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