Otra opción para quienes prefieren un método clásico es usar pegamento de contacto amarillo.
El secreto está en dejarlo secar al aire entre una y tres horas antes de unir las partes. Esto permite que el adhesivo se fije mejor y ofrezca una mayor resistencia con el tiempo.
Resultados que sorprenden
Ambos métodos —tanto con poliestireno como con pegamento amarillo— devuelven la vida a los zapatos, evitando gastos innecesarios y prolongando su uso.
La diferencia es que el pegamento casero de poliestireno seca mucho más rápido y crea una capa plástica que no se quiebra ni se despega fácilmente.
Ya sea para calzado de hombre, mujer o niños, esta técnica es una excelente alternativa para arreglarlos en casa.
Precaución: este método utiliza materiales inflamables (como gasolina o thinner). Debe hacerse en un lugar ventilado, lejos de fuentes de calor, fuego o chispas. Usá guantes y evitá inhalar los vapores.