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Trozos de poliestireno expandido (unicel o telgopor).
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Gasolina súper o thinner (en pequeña cantidad).
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Un recipiente metálico o de vidrio resistente.
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Una varilla o palito para mezclar.
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Cuerda o cinta para sujetar el zapato.
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Un trapo o calcetín viejo para presionar el interior del calzado.
Cómo preparar el pegamento casero
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Colocá un poco de gasolina en el recipiente (no más de medio vaso).
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Agregá pequeños trozos de poliestireno. Vas a notar que se disuelven casi de inmediato.
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Remové lentamente hasta obtener una mezcla espesa y homogénea.
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Dejala reposar unos minutos para que el exceso de líquido se evapore.
El resultado será un pegamento plástico fuerte, listo para usarse en diferentes materiales, especialmente goma y cuero.
Cómo reparar tus zapatos paso a paso
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Limpia muy bien la suela y la parte del zapato que vas a pegar.
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Aplica el pegamento con una espátula o palito tanto en la suela como en el borde del zapato.
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Uní las dos partes presionando firmemente durante unos segundos.
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Colocá un trapo dentro del zapato para que mantenga la forma.
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Amarrá con una cuerda o cinta y dejalo reposar al menos 12 horas.
Al día siguiente, vas a notar que el pegamento queda completamente firme, flexible y duradero.
Consejo adicional: el pegamento amarillo tradicional
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