Comer solo un bocado ya es perjudicial, pero muchos aún lo consumen sin preocuparse

Los mariscos, incluidos ostras, almejas y mejillones, son organismos filtradores que acumulan parásitos presentes en aguas contaminadas. Estos mariscos pueden albergar trematodos, un tipo de gusano plano que puede causar infecciones en los seres humanos. Consumir mariscos crudos o poco cocidos aumenta considerablemente el riesgo de ingerir estos parásitos dañinos, lo que puede derivar en consecuencias de salud a largo plazo.

Frutas y verduras sin lavar
Los productos frescos que no se lavan o pelan correctamente pueden contener parásitos como Toxoplasma gondii, causante de la toxoplasmosis, y Giardia, responsable de la giardiasis.
El suelo donde se cultivan frutas y verduras puede estar contaminado con estos parásitos, y una manipulación inadecuada durante el transporte o en el mercado también puede provocar contaminación. Un lavado adecuado es esencial para reducir el riesgo de infección.

Productos lácteos no pasteurizados

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