Tan pronto como entregas tu ropa dañada en un contenedor de ropa usada, primero se recoge y procesa en un centro de clasificación. Allí, se clasifica según el material y el estado. La ropa funcional se puede reutilizar o revender, mientras que los textiles que ya no se pueden usar se envían para su reciclaje. Pero incluso aquí, todavía hay mucho margen de mejora. No todos los textiles se pueden reciclar, especialmente aquellos que contienen materiales sintéticos o aquellos que están muy dañados.
Según expertos como Philip Heldt de la Asociación Alemana de Ayuda Ambiental (Deutsche Umwelthilfe), si bien ya existen tecnologías de reciclaje avanzadas, la transición a un sistema completamente funcional que procese textiles a gran escala llevará tiempo. La pregunta sigue siendo si las instalaciones de reciclaje existentes pueden realmente hacer frente a la cantidad de residuos textiles generados anualmente en Europa.
Quienes se deshagan de ropa vieja deberán tener más cuidado en el futuro.