¿Noches de insomnio por calambres? Las verdaderas causas y consejos que funcionan.

 

Fatiga muscular acumulada

Tras un día ajetreado —ejercicio intenso, largas caminatas o estar de pie durante mucho tiempo—, los músculos pueden reaccionar contrayéndose involuntariamente al caer la noche. Es una especie de memoria muscular que nos recuerda su presencia.

La posición para dormir

Dormir con los pies apuntando hacia abajo (con los dedos extendidos) acorta los músculos de la pantorrilla. Esta posición favorece los calambres porque mantiene el músculo en una postura que lo predispone a la contracción.

Ciertas afecciones médicas

El embarazo, la diabetes, los trastornos tiroideos o los problemas del sistema nervioso pueden aumentar la frecuencia de los cólicos nocturnos. Estas afecciones alteran el equilibrio interno del cuerpo.

Efectos secundarios de los medicamentos

 

Se sabe que ciertos medicamentos, como los diuréticos, las estatinas o los betabloqueantes, aumentan la probabilidad de sufrir calambres. Si está tomando este tipo de medicamentos, es recomendable que lo consulte con su médico.

¿Noches de insomnio por calambres? Las verdaderas causas y consejos que funcionan.

Consejos prácticos para prevenir los cólicos nocturnos

Mantente hidratado.

Bebe agua a lo largo del día, no solo cuando tengas sed. En climas cálidos o durante el ejercicio físico, complementa tu ingesta con bebidas ricas en electrolitos para mantener el equilibrio mineral.

Adopte técnicas de estiramiento suaves.

Antes de acostarte, dedica unos minutos a estirar las pantorrillas, los muslos y los pies. Una breve sesión de yoga o unos movimientos suaves te ayudarán a liberar la tensión muscular.

Cuida tu postura al dormir

 

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