¡Madre mía! Llevo años buscando esta receta. Mi mamá solía hacerlas a menudo y perdí su receta. ¡Muchísimas gracias! Siempre las llamaba “Michigan Rocks”. (Receta completa)

Precalienta el horno a 175 °C (350 °F). Cubre una bandeja grande para hornear con papel vegetal. Esto evitará que las galletas se peguen y garantizará que se horneen uniformemente sin que se doren demasiado por abajo.

Paso 2: Batir la mantequilla y el azúcar hasta obtener una mezcla esponjosa.

En un tazón mediano, combine la mantequilla ablandada y el azúcar glas. Bata hasta obtener una mezcla ligera y esponjosa. Este paso es importante porque forma la base para unas galletas delicadas pero resistentes.

Paso 3: Prepara la masa.
Agrega el extracto de vainilla y mezcla. Agrega poco a poco la harina y la sal hasta formar una masa suave. No mezcles demasiado, ya que las galletas quedarán duras en lugar de desmenuzarse.

La masa debe ser fácil de moldear y suave.

Paso 4: Incorpora las nueces.
Incorpora con cuidado las nueces picadas y distribúyelas uniformemente por toda la masa. Cada galleta debe tener un crujido característico de las nueces con cada mordisco.

Los frutos secos son un ingrediente tradicional, pero le dan a las galletas un sabor cálido y refrescante que combina perfectamente con la base de mantequilla.

Paso 5: Dar forma a las galletas

Forme bolitas de masa de aproximadamente 2,5 cm de diámetro. Colóquelas en la bandeja de horno preparada, separadas unos 5 cm. Se extenderán ligeramente durante el horneado.

No hace falta aplanarlos. Su forma natural forma parte de su encanto vintage.

Paso 6: Horneado y enfriamiento

Hornea las galletas de 12 a 15 minutos, vigilándolas de cerca hacia el final. Estarán listas cuando los bordes estén ligeramente dorados. No las hornees demasiado: deben quedar pálidas y suaves.

Deje que las galletas se enfríen en la bandeja para hornear durante unos cinco minutos, luego transfiéralas a una rejilla para que se enfríen por completo.

Paso 7: Por último, sacuda suavemente el exceso de azúcar.

Una vez que las galletas se hayan enfriado, puedes espolvorearlas con azúcar glas si lo deseas. Este paso es opcional, pero les dará un toque final y un dulzor extra.

Consejos de reposteros caseros con experiencia:
Los pasteles de roca alemanes mejoran con el tiempo. Tras un par de días en un recipiente hermético, su sabor se intensifica y su textura se vuelve aún más atractiva.