Los médicos revelan qué ocurre cuando comes huevos cocidos por la mañana: estos son sus principales beneficios para la salud

Contribuye a la salud visual

La yema contiene luteína y zeaxantina, dos antioxidantes que ayudan a proteger la retina frente al daño provocado por la luz y el envejecimiento.

Estas sustancias se han relacionado con un menor riesgo de desarrollar degeneración macular asociada a la edad y algunas formas de cataratas.

Aunque el huevo no sustituye una alimentación rica en frutas y verduras, constituye una fuente adicional de estos compuestos beneficiosos.

Fortalece los huesos

El huevo aporta vitamina D, un nutriente esencial para la absorción del calcio y el mantenimiento de unos huesos saludables.

Si bien no cubre por sí solo las necesidades diarias de vitamina D, puede contribuir al aporte total dentro de una dieta variada.

¿Qué ocurre con el colesterol?

Durante muchos años se creyó que el colesterol presente en los huevos aumentaba directamente el colesterol en sangre.

Hoy se sabe que, en la mayoría de las personas, el colesterol dietético tiene un efecto mucho menor que las grasas saturadas y las grasas trans presentes en otros alimentos ultraprocesados.

Sin embargo, las personas con determinadas enfermedades o condiciones médicas deben seguir siempre las recomendaciones de su médico o nutricionista respecto al consumo de huevos.

¿Cuántos huevos se pueden consumir?

No existe una única cantidad adecuada para todas las personas.

Las recomendaciones pueden variar según la edad, el estado de salud, la actividad física y el patrón general de alimentación.

Para muchas personas sanas, consumir un huevo al día puede formar parte de una dieta equilibrada, aunque en algunos casos el profesional de la salud puede indicar cantidades diferentes.

¿Por qué cocidos?

Los huevos cocidos representan una de las formas más saludables de prepararlos porque no requieren añadir aceites ni grasas durante la cocción.

Además, mantienen gran parte de sus nutrientes y resultan fáciles de transportar, lo que los convierte en una opción práctica para desayunos o meriendas.

Es importante cocinarlos completamente para disminuir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos.