2. Apio en ensaladas frescas
El apio crudo conserva mejor su textura y nutrientes. Puedes añadirlo a ensaladas junto con pepino, tomate, zanahoria o aguacate.
Un poco de limón y aceite de oliva mejora su sabor y lo convierte en una opción ligera y nutritiva.
3. Infusión de apio
Otra forma tradicional es prepararlo como té.
Preparación:
- Hierve agua.
- Añade tallos o semillas de apio.
- Deja reposar entre 10 y 15 minutos.
- Cuela y consume tibio.
Esta opción es común en rutinas de bienestar digestivo.
4. Sopa o caldo de verduras
El apio es un ingrediente básico en muchas sopas saludables. Aporta sabor natural sin necesidad de añadir exceso de sal o grasas.
Se puede combinar con zanahoria, cebolla, ajo y otras verduras.
Continua en la siguiente pagina