Preparación paso a paso
- Tamiza la harina y la maicena: Coloca la harina de trigo y la maicena en un bol grande, tamizándolas para evitar grumos.
- Agrega polvo de hornear y sal: Mezcla bien estos ingredientes secos con una cuchara.
- Incorpora el huevo: Bate suavemente hasta integrar.
- Añade la leche poco a poco: Remueve constantemente para evitar grumos y lograr una masa homogénea.
- Incorpora el aceite: Mezcla hasta obtener una consistencia uniforme.
- Prepara la sartén: Engrasa con mantequilla y caliéntala a fuego bajo.
- Vierte la mezcla: Distribuye de manera uniforme en la sartén y cubre con una tapa.
- Cocina a fuego bajo: Mantén la tapa puesta durante 12 minutos hasta que el pan esté firme y dorado por debajo.
- Voltea el pan con cuidado: Utiliza una espátula plana para girarlo y cocina 8 minutos más.
- Deja reposar: Retira del fuego, deja reposar unos minutos y sirve caliente.
Este método asegura un pan esponjoso y cocido de manera uniforme.
Consejos para un pan perfecto
Aunque la receta es sencilla, algunos detalles marcan la diferencia:
- Controla la temperatura: Cocina siempre a fuego bajo para evitar que se queme por fuera y quede crudo por dentro.
- Sartén adecuada: Una sartén antiadherente y de buen grosor garantiza una cocción pareja.
- Mantén la tapa puesta: Esto ayuda a que el pan crezca y conserve la humedad.
- Bate bien la mezcla: La masa homogénea evita grumos y asegura una textura suave.
- Voltea con cuidado: Usa una espátula ancha para que no se rompa al girarlo.
Siguiendo estos consejos, obtendrás un pan de maicena esponjoso y delicioso cada vez.