Cómo hacer que una sansevieria florezca y disfrutes de su fragancia por más tiempo

Alimenta la planta… con moderación

Un pequeño estímulo puede marcar la diferencia. Un fertilizante líquido especial para suculentas, aplicado cada dos meses en primavera y verano, es más que suficiente. No hay que excederse: demasiados nutrientes debilitan la planta en lugar de estimularla, como un postre demasiado contundente después de una comida copiosa.

Temperatura estable y ambiente sereno

La sansevieria prospera en un ambiente templado, entre 18 y 30 °C. No tolera las corrientes de aire frío ni los cambios bruscos de temperatura, que pueden inhibir la floración. La buena noticia es que el aire seco de nuestros hogares le sienta de maravilla, sin necesidad de cuidados especiales.

El pequeño estrés que lo cambia todo
Paradójicamente, un estrés leve puede desencadenar la floración. En invierno, reduzca el riego y deje de fertilizar. Esta pausa imita su entorno natural y prepara la planta para la sorpresa de la primavera siguiente, cuando puedan aparecer los primeros tallos florales.

Para prolongar la delicada fragancia de las flores
Cuando ocurre la magia, las pequeñas flores blancas suelen desprender una sutil fragancia, especialmente al atardecer. Para disfrutarla durante más tiempo, evite mover la planta, limpie sus hojas con regularidad y mantenga una temperatura estable. Detalles sencillos como prolongar la duración de un ramo recién cortado y disfrutar de una fragancia natural de interior prolongan el placer.

Después de la floración, sujetamos la planta con cuidado.
Una vez que las flores se hayan marchitado, retírelas con cuidado y reanude su rutina de cuidado habitual. Esto permite que la planta reponga sus reservas, condición esencial antes de cualquier futura floración.

Con un poco de observación, paciencia y estos gestos bien pensados, la sansevieria demuestra que no solo es robusta, sino también capaz de ofrecer delicados cuidados florales.