4. Fertilización: Alimentar a la flor
No importa qué tan buena sea la luz y el agua, tu lirio de la paz no florecerá sin nutrientes.
Cuándo y cómo fertilizar:
Cuándo: Desde la primavera hasta principios del otoño (temporada de crecimiento)
Con qué frecuencia: cada 4 a 6 semanas
Modo de empleo: Fertilizante líquido equilibrado (10-10-10 o 20-20-20), diluido a la mitad de su concentración.
No fertilice en exceso: puede quemar las raíces y provocar que las puntas de las hojas se pongan marrones.
5. Trasplante y trasplante: No dejes que quede demasiado lleno
En realidad, los lirios de la paz florecen mejor cuando sus raíces están ligeramente enredadas, pero si están demasiado apretados, dejan de florecer.
Cuándo trasplantar:
Raíces que crecen desde abajo
El agua corre directamente a través
Sin crecimiento nuevo durante meses
Trasplantar cada 2-3 años a una maceta sólo 1-2 pulgadas más grande.
La mejor mezcla para macetas:
Buen drenaje: use una mezcla para plantas tropicales o de interior.
Agregue perlita o corteza de orquídea para aireación adicional.
Bono: Trasplantar en primavera suele provocar nuevas floraciones.
6. Quita las flores y hojas viejas
No dejes que las flores marchitas permanezcan allí.
Una vez que la espata blanca se vuelva verde o marrón, tire suavemente de ella o córtela en la base.
Esto le dice a la planta: “Es hora de hacer una nueva”.
También elimine las hojas amarillas o dañadas para mantener la energía enfocada en el crecimiento saludable.
Unas tijeras limpias ayudan a prevenir enfermedades.
Cómo luce una floración saludable
Una capucha blanca y lisa (espata) que se eleva desde una espiga central (espádice)
Crece más alto que las hojas.
Dura de 4 a 6 semanas
Se vuelve verde, luego marrón: es hora de eliminarlo.
Dato curioso: La “flor” no es una flor, sino una hoja modificada. La verdadera flor es el espádice que está dentro.